Asma y alergias

Bienvenidos a la primera edición del Newsletter de 2024! Espero que estén teniendo un lindo comienzo de año. El otro día hablamos de las alergias a partir de un Reel de Instagram y noté que muchos me preguntaban por alergias respiratorias, rinitis y asma. Por eso se me ocurrió hoy hablar de ese tema contándoles un caso real.

ASMA Y ALERGIAS

Dijimos que las alergias son respuestas exageradas de nuestro cuerpo a sustancias que otras personas no reaccionan y que esto se da porque, por algún motivo, el inconsciente asoció este elemento a una emoción negativa. Simplificándolo, si yo estaba comiendo frutillas el día que me entero que mi padre había fallecido, puede pasar que la próxima vez que coma frutillas tenga una reacción alérgica. Mi inconsciente me quiere proteger de ese dolor entonces reacciona ante el alérgeno.

Muchas veces pasa que no sabemos a qué elemento somos alérgicos, o que no recordamos la primera vez que tuvimos una reacción. Y ahí es cuando tenemos que buscar otros elementos que nos den más información. En primer lugar, la forma en que se manifiesta la alergia. Hoy vamos a hablar específicamente de los síntomas respiratorios, los estornudos y el asma. En este caso, tenemos que buscar un peligro. La acumulación de moco me está diciendo que hay un peligro que en otro momento no pude oler, no pude reconocer y que tengo que estar más atenta/o. Además, los estornudos hablan de que quiero rechazar a alguien de mi espacio vital.

Por otro lado, el asma se manifiesta por una repetición de conflictos emocionales que tienen que ver con los bronquios y la laringe.
Acá se podría hacer una distinción según el tipo de asma que se manifieste: el asma bronquial muestra un conflicto relacionado con sentir que me quitan el aire en mi territorio, que me invaden, me asfixian. Además, esconde también un miedo a morir. Por otro lado, el asma laríngea va a indicar un conflicto de miedo en el territorio, de pánico. Miedo a ser invadido por algo mortal.
Podemos encontrar, además, conflictos de falta de libertad, o de mucha gente viviendo en la misma casa que genera esa sensación de que “me chupan el aire”. Es un conflicto que está activo, es decir que la persona lo está viviendo en el presente.

Es muy común que el asma se presente en niños. Hay que recordar que cuando eso pasa hay que buscar los conflictos en la vida de los padres.

UN CASO REAL

Agustina, de 32 años, llega a consulta mencionando que tiene asma, alergias y rinitis desde los 7 años, pero que había empeorado en el último año “desde que estoy con este trabajo muy tóxico.” Por lo tanto, empezamos a trabajar buscando esos momentos de su vida en donde había vivido conflictos relacionados con el asma, pero también teniendo en cuenta de qué peligro la estaba resguardando su inconsciente (por la alergia y la rinitis).

Empezamos trabajando una escena de su trabajo actual en donde manifiesta que se siente alerta porque no confía en las personas con las que está trabajando: “en cualquier momento puede caer una bomba”. La jefa la llama y le habla de una forma muy amenazante, y ella expresa que siente miedo, se siente indefensa: “mi jefa tiene el control sobre mi vida, porque si me echa, me deja en la calle porque no tengo ahorros.” Le pedí que imaginara que su jefa estaba enfrente suyo y empezó a descargar todas estas emociones de bronca y odio hacia ella. Mientras lo hacía se dio cuenta que sentía estas mismas emociones hacia su padre. Por lo tanto, hizo una descarga con él también: “fuiste muy cruel, he llegado a sentir terror de vivir con vos. Te odio por habernos abandonado, porque nos dejaste en la calle, sin posibilidades de salir adelante”

Se puede ver claramente en esta situación los conflictos de amenaza y miedo en el territorio, tanto con su jefa como con su padre en la infancia, y como su cuerpo le estaba advirtiendo de esto, le estaba pidiendo que se aleje de esta persona porque ya había vivido estos sentimientos hacia una autoridad.

Al seguir viajando hacia atrás en el tiempo, hasta sus 15 años, encontramos de nuevo una situación donde se sentía indefensa frente a su padre ya que ella estaba saliendo con un chico y su padre no la dejaba. Comenta que estaba en la calle con su novio y escucha el motor del auto de su padre. “Me siento indefensa ante un monstruo. Siento terror, frustración, mucho odio.” Estas mismas escenas de abuso de poder, de maltrato por parte de su padre y sentimiento de indefensión se repitieron en edades más tempranas.

En la siguiente sesión, Agustina manifestó que estaba mucho mejor de sus síntomas alérgicos y de asma y que había cambiado de trabajo. Empezamos a trabajar con su Proyecto y Sentido y el momento de su embarazo y encontramos que su mamá, mientras estaba embarazada de ella, había sentido muchos momentos de preocupación y de miedo por discusiones con su marido, por no tener el valor de separarse de esa persona que le generaba odio y miedo en su propia casa, en su territorio. Hicimos rituales para cortar con estos patrones, para devolverle todas esas emociones a su mamá y para que el inconsciente de Agustina pudiera entender que ya no necesitaba de estos síntomas para que la protejan, porque ya había sanado esas historias.

Agustina se animó a enfrentar sus dolores, a escuchar a su síntoma, y a cambiar de trabajo porque la estaba enfermando. ¿Te estás animando vos a escuchar a tu cuerpo? La sanación está justo detrás de esos dolores que no te atreves a enfrentar.

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Si te gustó esta explicación y el caso real que compartí, en la guía de Decodificación Bioemocional hay muchos casos más como este, además de información teórica para entender la lógica del inconsciente y de los síntomas, y como sanarlos.
Aprendé sobre casos de alergias, ansiedad, síntomas de la columna vertebral, síntomas digestivos, síntomas de piel, sobrepeso, cáncer, y más!

Espero que les haya gustado esta edición! Nos vemos el viernes que viene y, como siempre, muchísimas gracias por estar del otro lado!
Sofi