¿Por qué es importante trabajar sobre nuestros dolores?

NL 25 de agosto

Potenciá tu vida: conectando cuerpo, mente y alma

¿Por qué es importante trabajar sobre nuestros dolores?

¡Hola querida comunidad! Espero que estén muy bien.
En la edición de hoy les voy a dejar un pedacito de una de mis películas preferidas que tiene una enseñanza muy importante: El Rey León.

Me imagino que todos habrán visto esta película pero les recuerdo que, en su infancia, Simba había sufrido la muerte de su padre que murió por salvarlo a él. Esto, durante toda su vida, le generó culpa y un dolor enorme que quiso tapar. Pero llegó un momento en que no lo pudo evitar más porque empezó a vivir una crisis que le mostró que tenía que volver a enfrentar esos dolores para seguir su propósito: ser el rey.
Ahí es cuando aparece esta escena, que nos deja esta enseñanza maravillosa: “Oh, sí… el pasado puede doler. Pero según lo veo, puedes o huir de él o aprender”. ¡Cuántas veces nos pasa esto! Preferimos evitar el dolor del pasado y nos desconectamos de nosotros para hacerlo: evitamos hablar de lo que nos duele, tratamos de olvidarlo, nos llenamos la agenda de actividades para no tener ni un minuto en silencio, nos refugiamos en el trabajo, o incluso en el alcohol u otras adicciones.

Pero, ¿qué pasa a nivel inconsciente cuando evitamos una emoción o un conflicto?
Esta emoción que queda en nuestro inconsciente cuando no la expresamos genera un sol, al rededor del cual nuestra vida empieza a orbitar. Es decir, empezamos a repetir este conflicto emocional en distintas situaciones a lo largo de la vida. Todo lo que no sanamos lo repetimos. Hasta que llega un momento que toda esa energía reprimida necesita una vía de escape, necesita salir de alguna forma: y ahí es cuando aparece el síntoma. Cuando las emociones se expresan, son pasajeras. No expresarlas, lo único que hace es perpetuarlas y que después generen síntomas

Las emociones no expresadas nunca mueren. Están enterradas vivas y aparecerán más tarde de la peor manera. “
Sigmund Freud

El síntoma nos va a indicar qué es eso que todavía no sanamos: por eso es tan importante escuchar a nuestro cuerpo. Pero hay que tener en cuenta, que el síntoma también se puede presentar como algo de mi realidad que no me guste, o donde me sienta trabada/o. Por ejemplo, si no puedo encontrar trabajo, o si repito siempre el mismo patrón de pareja, o si me siento estancado, etc.

¿Y cómo lo sano? ¿Cómo se trabaja en las consultas?

Muchas veces recibo esta pregunta: “ya sé con qué hecho de mi vida está relacionado mi síntoma, y ahora ¿Qué hago? ¿Cómo lo sano?”
Hoy en día existen un montón de herramientas. Yo uso la decodificación porque es la que me sirvió a mí personalmente para crecer y la que veo que genera un proceso de transformación muy lindo en las personas que consultan. Lo importante es adentrarse en el dolor para sanar todo aquello que nos está generando nuestros síntomas hoy. Y claro que es un camino doloroso y fuerte, pero también muy transformador.
Desde la Decodificación Bioemocional, lo que se hace primero es plantear el síntoma. Este síntoma va a ser nuestro guía en el proceso. Por ejemplo, si viene una persona con dolor de rodilla sabemos que esta persona, a lo largo de su vida repitió situaciones en donde se sintió sometido ante una autoridad, en donde hizo cosas que no quería hacer y esto lo vivió con desvalorización.

Entonces, lo que vamos a hacer es hacer ejercicios para buscar todas estas situaciones en donde la persona repitió este conflicto, imaginando que está ahí en ese momento, y expresando todas las emociones que quedaron ahí truncas. Estos mismos conflictos los vamos a buscar haciendo una regresión al estado uterino, tratando de identificar todo lo que sintió mamá cuando estaba embarazada de mí, y liberándonos de estas emociones. Por último, trabajamos con el transgeneracional tratando de encontrar todas esas asociaciones entre la vida de mis ancestros y el conflicto emocional asociado a mi síntoma.
Lo que hacemos en las consultas es cambiar el pasado, para generar un futuro mejor.

¡Espero que esto pueda ser ese empujón que necesitan para empezar a sanar su alma! Gracias por leer y estar del otro lado.
Hasta el viernes que viene,

Sofi